Esos labios no tienen pertenencia
no saludan, son ingratos al primer tacto
infames en la primera mirada.
Quién diría que esos labios sin dueños
suspiran tanto como tu mirada.
Ni pensar en las miradas
por que son mandalas,
cautivantes de ciego amor,
arrogantes de tu dulzura,
nadie sabe que pudieran hacer esos labios
nadie...
Tenemos una pregunta irresponsable en aquellos labios
de quién son?
a quien pertenecen?
más que seguro no son de ti,
o al menos no los conozco.
pero por Dios
que llaman la atención.
Esos labios sin dueña
fulgurantes sin sentido,
abrasantes sin temor,
un espacio infinito en un nuevo amar
en un nuevo mar.
Poesía sin acabar.
Besos, tentaciones.
Quizás podamos ser cómplices pero tú sin pasión,
yo sin identidad,
tan así que la piel se confunde con el placer
de estallar las palabras.
y un te quiero,
un suspiro.
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