domingo, 27 de octubre de 2013

como dices tú

Tanto de no escribirte que se me han nublado las palabras,
esas que usted tanto disfrutaba,
cuando en la mañana de un día normal al filo de tu cama de pared fría,
esperabas ansiosa al despertar,
y no solo eran palabras las que pude darte,
más bien eran trocitos de mi niñez,
de mis sueños de chiquito,
de mis más preciados tesoros escondidos,
que,
te di a veces,
pero más veces los deje para mi.

Tan equivocado estaba, tan terriblemente perdido en mi,
que olvidé el sabor de tu ternura, olvide
ese momento en que llegábamos luego de no vernos por quizás 15 largos minutos sin ti,
donde me mirabas y sonreías, así, como cuando de un buen salchow llegabas a tierra y en medio segundo sabías lo bien que lo hacías. Esa sonrisa, con la que maravillosamente le demuestras al mundo entero lo feliz que te sientes, lo feliz que te hace volar. Esa misma sonrisa era la que yo tanto buscaba, y sin darme cuenta, la perdí.

Hoy por hoy ya estamos grandes,
y digo así pensando en lo triste que se pone esta parte.
Grandes, y paradójicamente grandes, por lo inverso en que crecemos,
por lo poco que nos atrevemos, por los caminos que elegimos,
por que esta vez los miedos, los respetos, las miradas de otros son más importantes que las nuestras.
Y que triste me parece eso, que triste lo que pudimos construir, que triste que cada un tiempo nos necesitemos, nos llenemos y sigamos, así como si solo fuéramos la estación de servicio de un carro viejo,
y Chao.

A veces creo entender, la rabia, la rabia, la constante, pequeña, profunda y ahogante rabia que sientes por el camino que elegí. Y cuando la entiendo, me da por escribir, pero hoy ya pude acercarme y hacerlo, antes, me era tan lejano de mi, como dije antes, estaba tan lejano de mi que esas inmensas ganas de escribir no podían contra el maldito yo que me controlaba. Hoy pude, y espero poder seguir, quizás algún día me atreva a entregarte esto y quizás así me aceptes. Por que no te pido que me entiendas, ni yo lo hago, solo que me aceptes,

Espero puedas disculparme.

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