- ¿Puedo hablarle sinceramente?
- No sé, me da miedo.
- Siento un peso sobre mi pecho, una presión. Siento que toda mi vida depende de este momento.
- ¿El que estamos viviendo?
- Sí, Si lo pierdo...
- Yo pienso lo contrario. Primero, somos dos. Si perdemos este momento probamos el que sigue, y si fracasamos recomenzamos. Tenemos toda la vida para lograrlo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario